Aquí dejo el link a un artículo en que se dice que Enrique renuncia a su parte de la herencia de su padre.
http://www.labotana.com/index.php/celebridades/36448-enrique-iglesi...
Me he quedado un poco perpleja al leer en el artículo que Enrique prefiere no aceptar la parte de la herencia que le ha dejado su padre. No lo había esperado. Pero lo último que quiero es criticar a Enrique, aprecio cada decisión que toma en su vida, pues le adoro. Me saca de las casillas que algun periodista le critique por su decisión de no aceptar nada de su padre; Enrique tendrá su razón para eso. Y su negativa a recibir parte de la herencia de su padre tampoco implica que no se lleve bien con él; en entrevistas ha reiterado numerosas veces que a pesar de no ver mucho a su padre, mantiene una buena relación con él. Con frecuencia habla con él por teléfono y cuando hablan, nunca hay pelea. Además admira muchísimo a su padre, del que dice que le ha enseñado a enfocarse al cien por cien en su carrera y a trabajar duro, estando de concierto por todo el mundo. La inmensa pasión con que se dedica a su carrera es una cosa que ha aprendido de su padre, cuyo enfoque profesional es difícil de igualar, según dice Enrique. Personalmente hablando, creo que Enrique ya ha alcanzado el nivel de entrega de su padre, si se toma en cuenta todo el esfuerzo que invirtió en su gira Euphoria, dándo conciertos por todo el mundo que nunca más se nos borrarán de la memoria. Volviendo a lo que dice Enrique de su padre, comenta que es una persona de gran corazón que trata a todo el mundo igual y con respeto, conducta que ha aprendido de él. Por lo tanto, está más que claro que Enrique respeta y ama a su padre, que se lleva muy bien con él. No me trago nada de esas mentiras de que se ha distanciado de su padre porque rechaza su herencia.
Aun así, me preocupa un poco que Enrique renuncie a la herencia de su padre, no porque me haga dudar que tengan una buena relación, sino porque me lleva a pensar que a lo mejor por principio propio Enrique no acepta nada de nadie, pensando que con lo muy forrado que está, no necesita nada. En ese caso, puede que tampoco acepte nada de lo que le mandamos sus fans y por lo tanto, el regalo que primero intenté entregarle en Madrid y después le envié por correo haya acabado en el basural. Me acuerdo de ese día cuando me dio una crisis de pánico porque estaba lloviendo a cántaros y por consiguiente no me veía ninguna manera para llegar a casa sin que se quedara mojada la caja que había comprado y en la que quería enviarle mi regalo a Enrique. Vino la policía que por poco me llevó al psiquiátrico. Y esa misma tarde mi padre, a quien le avisaron por teléfono de lo que me había pasado, vino a mi piso para recogerme. Me obligó a pasar el resto de la semana en su casa, no fuera a ser que me volviera a dar una crisis histérica en la calle. Por suerte unas horas antes por fin había conseguido enviar a Enrique el regalo de cumpleaños que no pude entregarle a la hora de su concierto en Madrid, pues me arrastraron del auditorio los de seguridad cuando estaba a punto de entrar en el espacio privado donde se encontraba Enrique charlando con otra persona. Pues, cuando llegué a casa de mis padres, me madre me reprochó que me hubiera puesto tan histérica por la sola razón de no poder enviar un regalo a Enrique. «Ese tío está forrado y no acepta nada», dijo. «Todo lo que le enviáis sus fans, va directamente a la basura.» No tenéis idea de lo que me dolieron sus palabras. Me vendría abajo si de verdad Enrique haya tirado el regalo que le envié, tras todo el rollazo para enviárselo y sabiendo que si me hubiera resistido más a sus guardaespaldas, sí habría aceptado lo que con mucho amor le hice por su cumpleaños.